January 4, 2014

Vengo de una librería



Vengo de una librería (no las frecuento mucho) y salgo muy impresionado por lo encasillado que está todo. Ahí, novelas históricas, todas con la misma portada y el mismo título; libros negros con espadas para el adolescente marginado; libros de colores y tipografía a mano para la chica cosmopolita. Títulos cursis y amarillos para el optimista; apellidos suecos en Gotham para el truculento. Un 90% de todos los volúmenes se colocan (se editan, incluso se escriben para encajar) en apenas siete u ocho nichos.

Vengo de una librería con más ganas de escribir que nunca, esperando que lo que hago no haya donde colocarlo. Suelo decir que escribo para gustar a mis amigos, pero hoy lo haré para joderles la vida a libreros y editores.