June 6, 2012

Y, por cierto, hoy hace sol

Twitter ha banalizado, hasta ahora, la lluvia y las necrológicas. Es difícil seguir respetando el noble arte del panegírico después de haber leído a montones de personas que no te importan comentando en 140 caracteres la muerte de alguien que no les importa. Odio esa estúpida necesidad de "vivir" la muerte de Michael o Whitney y twitear sobre ello como testimonio, como quien se compra una camiseta de "yo sobreviví al 11-S". Y me gustaría no parecer un mero seguidor de una moda cuando diga lo que hoy me apetece decir.

He leído un solo libro de Ray Bradbury (Something Wicked This Way Comes, 1962 — sí, en inglés). Pero me dejó absolutamente atónito. Soy de los rabiosos que ocasionalmente subrayan en lápiz una frase ingeniosa o bonita; con Bradbury, desistí: habría emborronado todo el libro. Desde que lo leí (hace sólo 10 meses) he acudido a él decenas de veces mientras escribía, para que me inspirara, me chivara  o para robarle. "Ni una frase tópica, ni una descripción prosaica, ni un adjetivo fácil. Qué derroche de talento y originalidad en cualquier frase de cualquier párrafo de cualquier página", es lo que anoté en mi Fotolog al terminarlo. Sigo pensándolo y quiero repetirlo hoy, porque a un autor de ciencia-ficción, sobre todo en un país de tradición novelística apolillada como el nuestro, no se le suelen reconocer los méritos literarios: Bradbury escribía como un puto DIOS, y merecía aún más galardones que los muchos que recibió.

Aunque creo que el mejor premio a su carrera fue este. Y lo suscribo sin vacilación. http://www.youtube.com/watch?v=e1IxOS4VzKM