12 junio 2008

Plof

En efecto, ayer salí en el Silenci?. Y cumplí con la promesa hecha en el Pacto del Mexicano. Afortunadamente, no fui testigo de tal acto de vulgaridad en el momento de su difusión: me encontraba en una esfera intelectual bastante más alta, melindrando en el Palau de la Música, en el único conciertazo en España de mi adoradísima Sinéad O'Connor. Dios, qué pedazo de mujer. Me pone la piel de gallina y me pone, a secas. La amo.

Sabed quienes me hayáis gugleado, horrorizados por mi barrabasada en el 33, que yo lloré con el Big bunch of junkie lies, yo, el insensible. Que sepa Sinéad que su mayor fan es en el fondo un miserable cómico y un patán. Thank you for reading me.