
Crisis:
Ahora sí que te has pasado.
Pase que no tengamos casa en la puta vida. Pase lo de alquilar un cuchitril a precio de salón de Versalles. Pase lo de tener que alimentarnos de productos Hacendado, y encima robaos.
Pero lo de cerrar El Garaje es la gota que colma el vaso.
Que le cierres el negocio a nuestra amiga Susana. Que destruyas la única tienda de la ciudad (¡o el país!) que se anunciaba orgullosa como fanzinería. Que por tu culpa, nuestra querida Susana se encuentre en la calle. Que por tu culpa, nuestros fanzines ya no estén en la calle. Que nos dejes sin lugar de referencia en el barrio de Gracia donde quedar todos los colegas, desde todos los distritos. Que frustres los sueños de unos locos emprendedores que basaban su estabilidad económica y sus delirios de caviar en la venta de tebeúchos fotocopiados, vinilos viejos, deuvedés frikis y ropa rara. Que te hayas metido con la dulce y linda Susana... Eso no te lo perdonaremos.
Promete Susana, y aquel otro chico que también es majo, que la tienda online reabrirá pronto. No has cerrado El Garaje, crisis: sólo has chapado un local de la calle Vallfogona, 19. Susana y Martín volverán, con la misma ilusión y miopía comercial, y les apoyaremos, porque somos igual de ilusos que ellos. Vivirán en la web, donde tus tentáculos no alcanzan a volcar las naves; serán parte de Internet, ese hijo de la creación que las profecías demonizan y está llamado a destruirte, a ti y a todo el sistema económico mundial. Y en espera de que ese día llegue, Los Miserables vamos a ir bajándonos unos cuantos discos que no pensamos escuchar jamás, sólo por joder.
Muy atentamente,
Los Miserables.
(Y a Martín.)




